El «grupo triangular» consiste fundamentalmente en el establecimiento de una conversación que consta de 4 miembros: los 3 sujetos que configurarán nuestra muestra y el moderador. Su duración suele ser menor y su moderación más activa y directiva que las técnicas  conversacionales que manejan grupos más numerosos. Se trataría, por así decirlo, de una técnica de investigación intermedia entre la entrevista personal y el focus group anglosajón o el grupo de discusión.

 

A diferencia de otras técnicas de investigación como la entrevista en profundidad o el focus group —técnicas de larga trayectoria y sobre las que existe amplia bibliografía— el «grupo triangular» cuenta con pocos años de historia. Esta técnica cualitativa es, al igual que el grupo de discusión, una técnica conversacional vinculada al análisis del discurso. Sus orígenes se remontan a los años 90 cuando empezó a ser desarrollada por el sociólogo español Fernando Conde.

 


Algunas de las principales ventajas de esta técnica de cara a su uso por parte de los/as emprendedores/as que pretendan realizar su propio estudio de mercado, son:

a)    La menor exigencia de recursos económicos y temporales

b)    La mayor facilidad de reunir en el mismo espacio y tiempo a los sujetos

c)    Una mayor directividad de la técnica, debida a participación especialmente activa del moderador en la guía de la conversación.

Ahora que hemos explicado brevemente algunos de sus fundamentos, pasemos a exponer los 5 consejos prácticos que te ayudarán a empezar a utilizar esta técnica para tus propios estudios de mercado:

1)      Como en el caso de otras técnicas conversacionales, el muestreo del grupo triangular —o selección de nuestros sujetos— no busca la representatividad estadística (poder “generalizar” o realizar inferencias estadísticas) sino la representatividad estructural (la comprensión profunda de los procesos de significación). Se trata, pues, de elegir con especial cuidado a los miembros que formarán nuestra muestra para que los distintos discursos a los que queremos acceder y que queremos nos interesa observar en interacción, se vean representados.

2)     Por ello mismo es imprescindible no realizar un solo grupo triangular aislado, sino elaborar una muestra estructural que cuente con varios grupos. Cada grupo deberá contar con un grupo más o menos heterogéneo de sujetos. Para los emprendedores que deseen realizar un estudio de mercado exploratorio, podría ser una buena idea realizar un grupo triangular por cada target o grupo objetivo al que pretendan dirigir su producto o servicio (ej: personas jubiladas, amas/os de casa, jóvenes con ciertas características, población inmigrante, etc.)

3)     A diferencia de otras técnicas como el grupo de discusión —en la que el moderador debe tratar de intervenir lo menos posible— el grupo triangular exige que el investigador que conduce la reunión tenga un papel activo. Para permitir que el discurso fluya y se genere el sentir grupal entre los asistentes, el grupo triangular exige del moderador un rol de guía activo e incluso de “provocador amable”. Con ello nos referimos a que debe tratar de ayudar activamente a que se genere el discurso de grupo, repartir el juego de la conversación y darle dinamismo, pero tratando de evitar en la medida de lo posible, discusiones personales entre los sujetos.

4)     El análisis del discurso generado en un grupo triangular no debería distar demasiado del de una entrevista personal o un grupo de discusión. Es imprescindible registrar el audio de la conversación y muy recomendable transcribir lo expresado a fin de poder analizarlo cuidadosamente. A la hora de organizar su celebración es importante conseguir un alto grado de compromiso de asistencia (realizar varias verificaciones o recordatorios), ya que la dinámica de grupo triangular exige la asistencia de todos los miembros o no tendrá sentido que se lleve a cabo.

5)     Por su propia juventud, el «grupo triangular» es una técnica que todavía se encuentra en una relativa fase de desarrollo. Por ello mismo, es recomendable, en el diseño de la investigación, combinar su uso con el de otras técnicas, ya sean cuantitativas o cualitativas. Si nuestro estudio de mercado es, por ejemplo, de tipo exploratorio (es decir, que no existe prácticamente información previa o no disponemos de ella) es recomendable, por ejemplo, combinar la aplicación de esta técnica con el uso previo de «entrevistas a expertos/as» o con el análisis de datos secundarios.

Esperando que os esté siendo sido de utilidad, os esperamos en la segunda parte de este post: Investigación de mercados para dummies (5). Hoy: la explotación de datos cuantitativos secundarios o cómo hacer una buena investigación de mercado ahorrando tiempo recursos
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